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Como simular nieve cayendo con PhotoScape

Una manera sencilla para simular que esta nevando.

La Trata de personas, un mal que debemos erradicar

La trata de personas se da en todas partes del mundo, colaboremos con Walk Free para eliminar la Esclavitud Moderna.

Sistema de Contabilidad en Excel desde cero

Crear un Sistema de contabilidad básico en excel, primera parte de varios spots relacionados con este tema.

Vals Ojos de Juventud (letra)

Letra del vals "Ojos de juventud" del compositor Arturo Tolentino, con la imágen de su lugar de nacimiento: Sierra Mojada,Coahuila.

La desigualdad: Principal causa de La Esclavitud Moderna

Breve análisis de la desigualdad principal orígen de la Trata de Personas.

Bienvenido a mi blog. Un blog creado pensando en la lucha contra la esclavitud moderna y el intento de dar a conocer la poesía de los grandes autores de la lengua hispana.

En este blogspot encontrará Poesía, herramientas para las pequeñas y medianas empresas, las últimas noticias de ciencia y tecnología, así como también, algunos tutoriales intentando ser útil en la facilitación de las tareas que realizan cotidianamente las Pymes. Podrá encontrar, además, un tono un tanto sarcástico sobre la política en México a través de la etiqueta "Diálogos". Espero que en este blog encuentre información que necesite y que su navegación le sea de gran utilidad.
Mostrando las entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 18 de enero de 2017

Desaparecidos.- Mario Benedetti

Desaparecidos

Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada

nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos

ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo

cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían

están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio

miércoles, 5 de octubre de 2016

Soneto XII.-Pablo Neruda

                                                               Soneto XII

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo, 
sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura, 
en regiones contrarias, en un mediodía quemante: 
eras sólo el aroma de los cereales que amo. 

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa 
en Angola, a la luz de la luna de Junio, 
o eras tú la cintura de aquella guitarra 
que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido. 

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria. 
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato. 
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto 

mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: 
frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. 
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

lunes, 9 de mayo de 2016

La Madre.- Julio Cortázar

Julio Florencio Cortázar (Bruselas, Bélgica, 26 de agosto de 1914-París, Francia, 12 de febrero de 1984) fue un escritor, traductor e intelectual argentino. Optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino

También fue un escritor precoz, a los nueve o diez años ya había escrito una pequeña novela —afortunadamente perdida, según el propio autor— e incluso antes algunos cuentos y sonetos.7 Dada la calidad de sus escritos, su familia, incluida su madre, dudó de la veracidad de su autoría, lo que generó una gran pesadumbre en Cortázar,7 quien compartió ese recuerdo en entrevistas posteriores.Wikipedia

La Madre

Delante de ti me veo en el espejo que no acepta cambios, ni corbata nueva ni peinarse en esta forma. Lo que veo es eso que tú ves que soy, el pedazo desprendido de tu sueño, la esperanza boca abajo y cubierta de vómitos.

Oh madre, tu hijo es éste, baja tus ojos para que calle el espejo y podamos reconciliar nuestras bocas. A cada lado del aire hablamos de cosas distintas con iguales palabras. Eres una columna de ceniza (yo te quemé), una toalla en la percha para las manos que pasan y se frotan, un enorme búho de ojos grises que espera todavía mi nombramiento decorativo, mi declaración conforme a la justicia, a la bondad del buen vecino, a la moral radiotelefónica. No puedo allegarme, mamá, no puedo ser lo que todavía ves en esta cara. Y no puedo ser otra cosa en libertad, porque en tu espejo de sonrisa blanda está la imagen que me aplasta, el hijo, verdadero y a medida de la madre, el buen pingüino rosa yendo y viniendo y tan valiente hasta el final, la forma que me diste en tu deseo: honrado, cariñoso, jubilable, diplomado.

domingo, 20 de marzo de 2016

Poema 1964- Jorge Luis Borges

      1964


    I
    Ya no compartirás la clara luna
    Ni los lentos jardines. Ya no hay una
    Luna que no sea espejo del pasado,
    Cristal de soledad, sol de agonías.
    Adiós las mutuas manos y las sienes
    Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
    La fiel memoria y los desiertos días.
    Nadie pierde (repites vanamente)
    Sino lo que no tiene y no ha tenido
    Nunca, pero no basta ser valiente
    Para aprender el arte del olvido.
    Un símbolo, una rosa, te desgarra
    Y te puede matar una guitarra.

    II
    Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
    Hay tantas otras cosas en el mundo;
    Un instante cualquiera es más profundo
    Y diverso que el mar. La vida es corta
    Y aunque las horas son tan largas, una
    Oscura maravilla nos acecha,
    La muerte, ese otro mar, esa otra flecha
    Que nos libra del sol y de la luna
    Y del amor. La dicha que me diste
    Y me quitaste debe ser borrada;
    Lo que era todo tiene que ser nada.
    Sólo que me queda el goce de estar triste,
    Esa vana costumbre que me inclina
    Al sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

lunes, 15 de febrero de 2016

Amigo, Pablo Neruda

Amigo

(Pablo Neruda)


Amigo, llévate lo que tú quieras, 

penetra tu mirada en los rincones 
y si así lo deseas, yo te doy mi alma entera 
con sus blancas avenidas y sus canciones. 
Amigo -con la tarde haz que se vaya 
este inútil y viejo deseo de vencer. 



Bebe de mi cántaro si tienes sed. 
Amigo —con la tarde haz que se vaya 
este deseo mío de que todo el rosal 
me pertenezca, 
Amigo si tienes hambre come de mi pan. 



Todo, amigo, lo he hecho para ti. 
Todo esto que sin mirar verás en mi estancia desnuda: 
todo esto que se eleva por los muros derechos 
-como mi corazón- siempre buscando altura. 



Te sonríes amigo… ¡Qué importa! 
Nadie sabe entregar en las manos 
lo que se esconde adentro, 
pero yo te doy mi alma, ánfora de mieles suaves, 
y todo te lo doy… 
Menos aquel recuerdo… 
… Que en mi heredad vacía aquel amor perdido, 
es una rosa blanca, que se abre en el silencio… 

domingo, 25 de octubre de 2015

La suave Patria, Ramón López Velarde

Ramón Modesto López Velarde Berumen .- Nació en El Marecito, Zacatecas, México el 15 de junio de 1888 y murió en la Ciudad de México el 19 de junio de 1921, conocido popularmente como Ramón López Velarde, fue un poeta mexicano. Su obra suele encuadrarse en el modernismo literario. En México alcanzó una gran fama, y llegó a ser considerado el poeta nacional.Dentro de sus obras destacan los poemarios: La sangre devota(1916), Zozobra(1919), El son del Corazón(1932, postumo). Wikipedia


La suave Patria

Proemio
Yo que sólo canté de la exquisita
partitura del íntimo decoro,
alzo hoy la voz a la mitad del foro
a la manera del tenor que imita
la gutural modulación del bajo,
para cortar a la epopeya un gajo.

Navegaré por las olas civiles
con remos que no pesan, porque van
como los brazos del correo
chuán que remaba la Mancha con fusiles.

Diré con una épica sordina:
la Patria es impecable y diamantina.

Suave Patria: permite que te envuelva
en la más honda música de selva
con que me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre risas y gritos de muchachas
y pájaros de oficio carpintero.

Primer acto

Patria: tu superficie es el maíz,
tus minas el palacio del Rey de Oros,
y tu cielo, las garzas en desliz
y el relámpago verde de los loros.

El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros de petróleo el diablo.

Sobre tu Capital, cada hora vuela
ojerosa y pintada, en carretela;
y en tu provincia, del reloj en vela
que rondan los palomos colipavos,
las campanadas caen como centavos.

Patria: tu mutilado territorio
se viste de percal y de abalorio.

Suave Patria: tu casa todavía
es tan grande, que el tren va por la vía
como aguinaldo de juguetería.

Y en el barullo de las estaciones,
con tu mirada de mestiza, pones
la inmensidad sobre los corazones.

¿Quién, en la noche que asusta a la rana,
no miró, antes de saber del vicio,
del brazo de su novia, la galana
pólvora de los juegos de artificio?

Suave Patria: en tu tórrido festín
luces policromías de delfín,
y con tu pelo rubio se desposa
el alma, equilibrista chuparrosa,
y a tus dos trenzas de tabaco, sabe
ofrendar aguamiel toda mi briosa
raza de bailadores de jarabe.

Tu barro suena a plata, y en tu puño
su sonora miseria es alcancía;
y por las madrugadas del terruño,
en calles como espejos, se vacía
el santo olor de la panadería.

Cuando nacemos, nos regalas notas,
después, un paraíso de compotas,
y luego te regalas toda entera
suave Patria, alacena y pajarera.

Al triste y al feliz dices que sí,
que en tu lengua de amor prueben de ti
la picadura del ajonjolí.

¡Y tu cielo nupcial, que cuando truena
de deleites frenéticos nos llena!

Trueno de nuestras nubes, que nos baña
de locura, enloquece a la montaña,
requiebra a la mujer, sana al lunático,
incorpora a los muertos, pide el Viático
 y al fin derrumba las madererías
de Dios, sobre las tierras labrantías.

Trueno del temporal: oigo en tus quejas
crujir los esqueletos en parejas;
oigo lo que se fue, lo que aún no toco,
y la hora actual con su vientre de coco.
Y oigo en el brinco de tu ida y venida,
¡oh, trueno!, la ruleta de mi vida.

Intermedio
(Cuauhtémoc)

Joven abuelo: escúchame loarte,
único héroe a la altura del arte.

Anacrónicamente, absurdamente,
a tu nopal inclínase el rosal;
al idioma del blanco, tú lo imantas
y es surtidor de católica fuente
que de responsos llena el victorial
zócalo de cenizas de tus plantas.

No como a César el rubor patricio
te cubre el rostro en medio del suplicio;
tu cabeza desnuda se nos queda
hemisféricamente, de moneda.

Moneda espiritual en que se fragua
todo lo que sufriste: la piragua
prisionera , al azoro de tus crías,
el sollozar de tus mitologías,
la Malinche, los ídolos a nado,
y por encima, haberte desatado
del pecho curvo de la emperatriz
como del pecho de una codorniz.

Segundo acto

Suave Patria: tú vales por el río
de las virtudes de tu mujerío.
Tus hijas atraviesan como hadas,
o destilando un invisible alcohol,
vestidas con las redes de tu sol,
cruzan como botellas alambradas.

Suave Patria: te amo no cual mito,
sino por tu verdad de pan bendito;
como a niña que asoma por la reja
con la blusa corrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito.

Inaccesible al deshonor, floreces;
creeré en ti mientras una mexicana
en su tápalo lleve los dobleces
de la tienda, a las seis de la mañana,
y al estrenar su lujo, quede lleno
el país, del aroma del estreno.

Como la sota moza, Patria mía,
en piso de metal, vives al día,
de milagros, como la lotería.

Tu imagen, el Palacio Nacional,
con tu misma grandeza y con tu igual
estatura de niño y de dedal.

Te dará, frente al hambre y el obús,
un higo San Felipe de Jesús.

Suave Patria, vendedora de chía:
quiero raptarte en la cuaresma opaca,
sobre un garañón, y con matraca,
y entre los tiros de la policía.

Tus entrañas no niegan un asilo
para el ave que el párvulo sepulta
en una caja de carretes de hilo
 y nuestra juventud, llorando, oculta
dentro de ti el cadáver hecho poma
de aves que hablan nuestro mismo idioma.

Si me ahogo en tus julios, a mí baja
desde el vergel de tu peinado denso
frescura de rebozo y de tinaja:
y si tirito, dejas que me arrope
en tu respiración azul de incienso
y en tus carnosos labios de rompope.

Por tu balcón de palmas bendecidas
el Domingo de Ramos, yo desfilo lleno
de sombra, porque tú trepidas.

Quieren morir tu ánima y tu estilo,
cual muriéndose van las cantadoras
que en las ferias, con el bravío pecho
empitonando la camisa, han hecho
la lujuria y el ritmo de las horas.

Patria, te doy de tu dicha la clave:
sé siempre igual, fiel a tu espejo diario;
cincuenta veces es igual el Ave
taladrada en el hilo del rosario,
y es más feliz que tú, Patria suave.

Sé igual y fiel; pupilas de abandono;
sedienta voz, la trigarante faja
en tus pechugas al vapor; y un trono
a la intemperie, cual una sonaja:
¡la carretera alegórica de paja!

jueves, 18 de junio de 2015

Aurora Reyes, voz de profeta.-HOMBRE DE MÉXICO.

Aurora Reyes Flores

Nació en Hidalgo del Parral el 9 de Septiembre de 1908 y murió en la ciudad de México el 26 de Abril de 1985. Fue una pintora mexicana así como el primer exponente femenino del muralismo mexicano. Su mural más conocido  fue "Atentado a las maestras rurales", en el Centro escolar Revolución.

El 16 de Junio de 2014, el Director General de Televisión Educativa de la Secretaría de Educación Pública, Fausto Alzati Araiza, ordenó suspender la lectura de el poema HOMBRE DE MÉXICO durante una exposición de la muralista Aurora Reyes, gritando "¡Basta, no escucho más! No permitiré ataques al presidente Enrique Peña". Este poema fue escrito en 1948.

HOMBRE DE MÉXICO 

 

Algo oscuro ha pasado por el cielo de México.

Está herida la tierra

Y en los labios del viento

Silba el agudo filo de antigua profecía.

El horizonte ahoga un paisaje de alas

Ceñido en ondulantes anillos de serpiente.

Águila deshojada!

Un sueño de poetas llora un sueño de héroes.

Algo ha sabido el agua de litorales libres;

La nave de la espuma

Hace viajes de alarma entre azules y grises.

Inmóviles metales conspiran en las sombras

Batallones de arboles manifiestan sus brazos

La noche vigilante se apresta para el alba.

¿En donde estas creciendo silencioso gigante?

¿Qué paisaje florece distancia en tu mirada?

¿Qué sombras te transitan?

¿Que verdades te hablan?

Nutrido de hambres públicas,

De olvidos de ceniza,

De espinas colectivas,

De muchedumbres-lágrimas.

¡Ya levántate y surge!

Ya congrega y trasciende

Esta imposible angustia panorámica

Múltiple voz eleva sus hojas verticales

Clamando por el fruto maduro de tu frente.

¡Desolada bandera!

Otra vez patria suave?

Ya vienen otra vez los mercaderes.

Ya vienen a llevarse tu riqueza,

Tus cándidos tesoros,

Tu color solferino,

Tu morado rabioso

Y únicos en el mundo, los ojos de tus niños

Se acabaran tus pueblos de gardenia,

Tus provincias de nardo,

Tus novias de amapola,

Tu cempasúchil de oro

Y los intensos campos de tu flor madreselva.

Ya no tendrás esquinas con vueltas de cilindro,

Ni jardines de mantos,

Ni ventanas de celo,

Ni serenata tierna.

Ni habrá más lotería de cartoncitos.

Apagarán tus júbilos de cohete y chinampina,

La deslumbrada luz de tus ?castillos?,

Aquella verde danza de tu ancestral amiga

Y tu alucinación de maguey liquido.

Se romperá el hechizo de tus sirenas,

Centro de zapateado y conquián

Los irisados gallos de las peleas

Y los viernes de cábala y copal.

En mecánico ritmo tomarán la armonía

Del ardiente prodigio que modela tu mano

La magia de tu lenta caricia, la alegría

De los florecimientos de tu amor artesano.

Tus veneros de azul serán cegados

En el color caliente de tu sangre.

Envolverán en dólares tus huesos

Y en humo celofán tu joven aire.

Escucha cómo crecen las tinieblas del odio,

Oye cómo caminan los desiertos del hambre,

Cómo construye firmes paraísos la fiebre

Y murmura cuchillos la prisión de la sangre.

Ven a ver cómo lloran las escuelas.

¡Que cielos de amargura filtran las vecindades!

Las mujeres con alma de montaña

Amasan en su rostro silencios vegetales.

Ven a cumplir tu entero destino, sombra clara;

Te invocamos anónimo y auténtico,

Hermano sin ayer y sin mañana

¡Ven a morirte, Hombre de México!

Te espera la impaciencia,

Lo encuentros te buscan,

Arden las multitudes,

Se queman las palabras.

Surge ya, ¡capitán de la angustia!

Te llama la voz verde de las cañas.

Por este barro en marcha que somos,

Por el amor del agua,

Por la muerte del árbol inocente

Y su cosecha trágica.

Por tu serena dignidad de cacto

Erguido en los desiertos de la sed,

Tu corazón de tuna colorada,

Y tu canción de miel.

Por el incomprendido desorden de tus sueños

Allí, de donde parten los caminos de sal,

Por la lluvia vendida,

Por el pan traicionado,

Por los ojos nocturnos del jacal.

Por el sol, Por la nube, Por la flor,

Por la palabra ?Tierra?, Por la voz ?Libertad?,

Por los dioses de elote del cañaveral.

México, abre los brazos, ¡crécelos! mar que has purificado los ríos de otras aguas

Acoge nuestra voz. ¡Recíbela! ¡Levántala!

Y coloca tu cifra de justicia

En el cielo más alto del amor.

Abre tu antiguo rostro golpeado de infinito,

El volcán de tu entraña,

Tu potencia de abismo azul.

Alcanza los contornos morenos de la raza,

Desnuda las tinieblas,

Multiplica las flechas de la luz.

Crece los brazos, ¡crécelos mas!

Y en un himno de cumbres liberadas que crispe el huracán.

Irrumpan el espacio de la Indoamérica

Las palomas de azúcar de la paz.

Ven a cumplir tu entero destino, sombra clara;

Te invocamos anónimo y auténtico,

Hermano del ayer y del mañana ¡Surge ya!,

¡Hombre de México!






viernes, 12 de junio de 2015

Vals Ojos de Juventud, ArturoTolentino

Arturo Tolentino Hernandez.

Compositor y musico mexicano. Nació en Sierra Mojada, Coahuila en el año de 1988, murió en Chiuahua el 3 de Febrero de 1952. Su obra más reconocida es el Vals "Ojos de Juventud".

Yo no podía dejar pasar la ocasión de rendirle un humilde tributo a mi tierra querida: Sierra Mojada, Coahuila que es la misma tierra que vió nacer a este gran compositor.

Sierra Mojada,Coahuila.



Ojos de Juventud



Ojos de juventud
puso en tu cara Dios
volviendo a crear la luz,
y eras para mi amor
como un rayo de sol
de eterna plenitud.

Ojos de juventud
la vida a mí me dio para llorar,
para llorar tu amor
que luego me engañó
con tu traición vulgar.

Como va siempre la traición
tuvo el nombre de mujer,
no delique el corazón
que llora por un querer.

Por eso he de llorar
la negra ingratitud,
por mis ojos se va
mi juventud.

Voy por la vida sin tu amor
como nave sin fanal,
pues me rompiste el corazón
con tus manitas de marfil
como si fueran de cristal.

Y como nunca he de olvidar
tu suprema ingratitud y tu traición
digo a mis ojos con afán:
ojos de juventud, llorad.


El vals lo podrán escuchar aquí:

martes, 19 de mayo de 2015

NOCTURNO A ROSARIO, Manuel Acuña.

Manuel Acuña Narro 

Nació el 27 de Agosto de 1849 en la ciudad de Saltillo, Coahuila y murió el 06 de Diciembre de 1873.

Es una leyenda que su enamoramiento de Rosario de la Peña fue la presumible causa de su suicidio, mediante envenenamiento con cianuro de postacio. Rosario fue solamente una razón adicional a sus problemas de pobreza extrema.

Nocturno a Rosario

Pues bien, yo necesito
decirte que te adoro,
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto,
y al grito que te imploro
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.
De noche cuando pongo
mis sienes en la almohada,
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada,
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.
Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos;
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás;
y te amo, y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.
A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y huir de esta pasión;
mas si es en vano todo
y mi alma no te olvida,
¡qué quieres tú que yo haga
pedazo de mi vida;
qué quieres tú que yo haga
con este corazón!
Y luego que ya estaba?
concluido el santuario,
la lámpara encendida
tu velo en el altar,
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...
Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías;
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías
que ya no sé ni dónde
se alzaba el porvenir.
¡Que hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo.
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos, un alma sola,
los dos, un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Díos!
¡Figúrate qué hermosas
las horas de la vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así! 
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida,
y al delirar en eso
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.
Bien sabe Díos que ése era
mi más hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
¡bien sabe Díos que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
en el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!
Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡adiós por la última vez,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores,
mi mira de poeta,
mi juventud, adiós!

domingo, 10 de mayo de 2015

El Brindis del Bohemio

EL BRINDIS DEL BOHEMIO

(Guillermo Aguirre y Fierro)

En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos del grupo,
y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del “Feliz Año Nuevo”...

Una voz varonil dijo de pronto:
—Las doce, compañeros;
Digamos el “requiéscat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
Porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos...

—Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que a la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiese a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

—¡Bravo! Dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y sustancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
Y brinde por... Europa,
Ya que su extranjerismo es delicioso...

—Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía...

Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

—Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata...
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague...
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones y reír y todo.

Se brindó por la Patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.
El del bohemio puro,
De noble corazón y gran cabeza;
Aquél que sin ambages declaraba
Que solo ambicionaba
Robarle inspiración a la tristeza.

Por todos estrechado, alzó la copa
Frente a la alegre tropa
Desbordante de risas y de contento;
Los inundó en la luz de una mirada,
Sacudió su melena alborotada
Y dijo así, con inspirado acento:

—Brindo por la mujer, mas no por ésa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos:
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseño de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos,
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez, que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía,
y lloró de alegría,
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi Madre, bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella...

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

Fuente: http://www.poemas-del-alma.com/guillermo-aguirre-y-fierro-el-brindis-del-bohemio.htm

lunes, 16 de febrero de 2015

CARTA A UN AMIGO.-Jorge Luis Borges.

 Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899-Ginebra, 14 de junio de 1986) fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y el pensamiento universales, y objeto de minuciosos análisis y múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye todo tipo de dogmatismo.

Es considerado uno de los eruditos más reconocidos del siglo XX. Ontologías fantásticas, genealogías sincrónicas, gramáticas utópicas, geografías novelescas, múltiples historias universales, bestiarios lógicos, éticas narrativas, matemáticas imaginarias, dramas teológicos, invenciones geométricas y recuerdos inventados son parte del inmenso paisaje que las obras de Borges ofrecen tanto a los estudiosos como al lector casual. Y sobre todas las cosas, la filosofía, concebida como perplejidad, el pensamiento como conjetura, y la poesía, la forma suprema de la racionalidad. Siendo un literato puro pero, paradójicamente, preferido por los semióticos, matemáticos, filólogos, filósofos y mitólogos, Borges ofrece —a través de la perfección de su lenguaje, de sus conocimientos, del universalismo de sus ideas, de la originalidad de sus ficciones y de la belleza de su poesía— una obra que hace honor a la lengua española y la mente universal.


CARTA A UN AMIGO


 No puedo darte soluciones
para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuestas para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites, estaré allí.

No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte,
a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo impedir que te alejes de mí.
Pero si puedo desearte lo mejor
y esperar a que vuelvas.

No puedo trazarte límites
dentro de los cuales debas actuar,
pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos
cuando alguna pena te parte el corazón,
pero puedo llorar contigo
y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.


viernes, 10 de octubre de 2014

PIENSA EN MI, LUIS DONALDO COLOSIO

Luis Donaldo Colosio Murrieta

(Nació en Magdalena de Kino, Sonora el 10 de febrero de 1950  y murió en Tijuana, Baja California; el 23 de marzo de 1994) fue un político y economista mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional, se desempeñó como diputado, senador, presidente de su partido político y titular de la Secretaría de Desarrollo Social de México. Fue candidato a la presidencia de México por el PRI hasta ser asesinado el 23 de marzo de 1994.

Algunos días después  de ser asesinado Luis Donaldo Colosio Murrieta, una amiga mía me proporcionó una fotocopia de un periódico que contenía un poema que se dijo lo había escrito Luis Donaldo cuando se dirigía a la ciudad en donde a la postre perdería la vida, Tijuana B.C.


PIENSA EN MI


Si tu me amas , no Ilores.

Si conocieras el misterio insondable del cielo donde donde me encuentro...


Si pudieras ver y sentir lo que siento y


veo en estos horizontes sin fin y en ésta luz ,


que todo alcanza y penetra ,


tú jamás llorarías por mi



Estoy absorto por el encanto de Dios ,


y por sus expresiones de infinita belleza .


En confrontación con esta nueva vida,


las cosas del pasado son pequeñas e insignificantes.



Conservo aún todo mi afecto por tí  y ,


una ternura que jamás te pude en verdad revelar.


Nos amamos eternamente en vida ,


pero todo era entonces muy fugáz y limitado.



Vivo en la serena expectativa de tu llegada..,

         un día... entre nosotros.



Piensa en mi así en tus luchas .


Piensa en ésta maravillosa morada donde no existe la muerte,


y donde estoy junto a la fuente inagotable de la alegría Y del amor.


Si verdaderamente me amas , no llores por mi .


Estoy en Paz.



Luis Donaldo Colosio Murrieta .         Marzo 23 de 1994 .

miércoles, 1 de octubre de 2014

La Canción Desesperada- Pablo Neruda

LA CANCIÓN DESESPERADA

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. 
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba. 
Es la hora de partir, oh abandonado!

Sobre mi corazón llueven frías corolas. 
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos. 
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue 
           naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso. 
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida. 
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo. 
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí, 
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta. 
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina. 
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh sentina de escombros, en ti todo caía, 
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes. 
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero, 
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. 
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba. 
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!